En esta oportunidad quiero comentar sobre un pasaje en específico que me llevo a reflexionar profundamente, este se encuentra en Apocalipsis 2:15;
“Pero tienes esto, que aborreces las obras de los nicolaítas, las cuales yo también aborrezco”
Que sería lo que estaban promoviendo los nicolaítas que Dios motivo a Juan a escribir y plasmarlo en el libro de Apocalipsis.
Para tener una mejor comprensión es necesario definir el origen de la palabra, NICOLAITAS viene del griego NICO, que significa dominio o conquista sobre otros y LAOS, que significa pueblo, gente común. Entonces podemos enunciar que los nicolaítas eran aquellos que promovían el DOMINIO SOBRE EL PUEBLO.
La obra y doctrina de los nicolaítas consistió en jerarquizar a la iglesia, destruyendo así los principios que estableció Cristo con su mensaje hacia sus discípulos y por ende, el principio que debe ser real en nuestras vidas (Mateo 23:8-11).
“Pero vosotros no queráis que os llame Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos. Ni seáis llamados maestros; porque un es vuestro Maestro, el Cristo. El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo”
A la luz de esta palabra analizo lo que esta pasando en nuestras iglesias, cada vez escucho a mas ministerios de profetas, apóstoles, patriarcas e inclusive movimientos que buscan una posición jerárquica dentro de la iglesia, y no precisamente para mostrar a Cristo, si no mas bien, para colocar su nombre sobre una posición superior a la de los demás cristianos. Es por ello que Dios aborreció tanto a los nicolaítas, ya que iba en contra de la misma naturaleza del cuerpo de Cristo.
Si bien somos muchas partes y cada uno cumple una función específica dentro del cuerpo de Cristo, ninguno es más importante que el otro, solo la cabeza que es Cristo es mayor a todos, pero cada vez veo a más líderes y pastores que quieren ser la cabeza del cuerpo. La jerarquía eclesiástica no es parte del principio de la iglesia, sino que él constituyo cada ministerio para el perfeccionamiento de los santos, no para el servicio propio.
REFLEXIÓN
Con esto no quiero decir que el liderazgo de la iglesia no deba existir, sino más bien, se debe volver al principio que Dios estableció para su iglesia, somos llamados a servir, somos llamados a perfeccionarnos en Cristo, somos llamados a lavar los pies de aquellos que nos rodean. Bajo ninguna circunstancia estoy diciendo que debemos volver a la iglesia primitiva (cosa que algunos movimientos están planteando), si no que, debemos centrarnos en los principios que hemos estado dejando por causa de ideas de hombres.
En cada tiempo la iglesia esta siendo atacada por movimientos y olas de ideologías que quieren quebrar los principios de Dios establecidos por medio de su palabra, movimientos que plantean que se debe replantear la forma en la que estamos haciendo iglesia, la única forma de hacer iglesia es acercarnos mas a su palabra y saber lo que Él quiere para nuestras vidas, ministerio y sociedad, estemos atentos, no volvamos a practicas que solo nos conducen a desviarnos de Cristo y su mensaje, no adoptemos la cultura, el humanismo como parte del evangelio, sino que prediquemos el mensaje de salvación para que mas personas sean parte de este cuerpo, no abrasemos formas de pensamientos filosóficos como he escuchado este último tiempo.
MI ORACIÓN
Dios, ayúdanos a volver a tus principios, sigue revelando a tu hijo Jesucristo por medio de tu palabra, no calles ante esta sociedad que necesita más de ti para salvación, guía nuestros pasos a un servicio responsable y caracterizado por tu amor.